El proceso de elaboración y aprobación no fue tarea fácil. El Gobierno de Adolfo Suárez (nombrado por el Rey en julio de 1976 Presidente del Gobierno), consiguió que las aún Cortes franquistas aprobaran la Ley 1/1977, para la Reforma Política, que preveía la convocatoria de elecciones, que finalmente tuvieron lugar el 15 de junio de 1977.
